Cada cuánto regar las plantas de interior (y por qué no hay una respuesta única)
"Una vez a la semana" no es una respuesta real: cada cuánto regar depende de la luz, la maceta, la estación y la planta. Así se calcula de verdad.

Foto: Shixart1985 / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)
Respuesta rápida
No existe una frecuencia de riego válida para todas las plantas de interior. Depende de cuatro factores: la luz que recibe la planta, el tipo de maceta y sustrato, la época del año y la especie en sí. La regla que funciona siempre es regar según el estado del sustrato, no según el calendario — y para eso hay que comprobarlo, no adivinarlo.
Por qué "una vez a la semana" no funciona
Es la respuesta que más se repite y la menos fiable. Una Sansevieria en un rincón con poca luz puede tardar 3-4 semanas en necesitar agua; un Espatifilo en una ventana luminosa puede pedirla dos veces por semana en verano. Regar por calendario, sin mirar la planta, es la causa más común de exceso de riego — el motivo número uno por el que mueren las plantas de interior.
Cómo saber si toca regar
Comprueba el sustrato con el dedo, 2-3 cm de profundidad: si está seco a esa profundidad, toca regar; si sigue húmedo, espera. Para macetas grandes donde el dedo no llega, un palito de madera clavado y retirado funciona igual — si sale con tierra húmeda pegada, todavía no toca. Como referencia rápida de partida, la calculadora de riego te da una frecuencia orientativa según la luz de tu casa y el tipo de maceta.
Los cuatro factores que cambian la frecuencia
Luz. Más luz significa más fotosíntesis y más agua que la planta consume y transpira — más luz, riego más frecuente. Es el factor que más varía de una casa a otra.
Maceta y sustrato. El barro poroso deja evaporar agua por las paredes y seca el sustrato antes que el plástico o la cerámica esmaltada. Un sustrato con mucha perlita drena y seca más rápido que uno denso con turba.
Época del año. En primavera y verano, con más luz y crecimiento activo, casi todas las plantas piden agua más a menudo. En otoño e invierno, con menos luz y crecimiento más lento, hay que espaciar el riego — regar igual que en verano es la forma más común de ahogar una planta en invierno.
La especie. Hay plantas que almacenan agua y toleran mucho el olvido, como la Sansevieria o la Zamioculcas, que riegan cada 3-4 semanas. Y hay plantas que avisan de forma dramática en cuanto les falta agua, como el Espatifilo, que se desploma visiblemente y se recupera en horas tras regarlo.
Señales de que te has pasado, en cualquier sentido
Hojas amarillas y blandas, sustrato que huele mal o tarda días en secarse son señales de exceso de riego — revisa la guía de raíz podrida si sospechas que ha llegado a ese punto. Hojas resecas, quebradizas y que se caen como papel son señal de falta de agua — consulta hojas caídas para diferenciar una causa de otra con más detalle.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor regar poco y a menudo, o mucho y de vez en cuando?
Mejor regar a fondo y espaciado: moja todo el cepellón hasta que salga agua por los agujeros de drenaje, y no vuelvas a regar hasta que el sustrato lo pida. Regar poco y a menudo solo humedece la superficie y las raíces profundas nunca reciben agua.
¿Puedo regar todas mis plantas el mismo día de la semana?
Puedes usarlo como recordatorio para comprobarlas, pero no para regarlas todas por igual — comprueba el sustrato de cada una ese día y riega solo las que lo necesiten. Es habitual que la mitad no le toque todavía.
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